martes, 14 de febrero de 2017

DIAPASONES DE LOS PLANETAS


Junto a los diapasones Inner Sound, afinados 2 octavas por encima de la frecuencia de la Tierra y basados en la espiral de intervalos de quintas justas (ver post), hoy en día podemos encontrar otros muchos sistemas de diapasones de uso terapéutico, entre ellos: los diapasones de frecuencias Solfeggio, los de la escala pitagórica, los OTTO, los OM y los “planetarios” de Hans Cousto, sobre los que hablaremos en este post.


Hans Cousto, matemático y musicólogo suizo, creó en 1978 una serie de diapasones basándose en las frecuencias orbitales de los planetas. Aplicando la ley natural que llamó “La Octava Cósmica” transformó estas frecuencias orbitales en frecuencias audibles por el ser humano, es decir, entre un rango de 16 a 20.000 Hz.

Veamos algunos ejemplos:


La Tierra:

Nuestro planeta tarda 365,25636042 días en girar alrededor del Sol, lo que equivale a  = 31556925,54 segundos.

La frecuencia de la Tierra sería:
1/31556925,54 segundos =  0,000 000 03168 Hz

Esta frecuencia obviamente está fuera de nuestro rango audible. Aplicando el principio de la octava, Cousto la multiplico por 2 tantas veces como fuera necesario, hasta lograr una frecuencia audible por el hombre (entre 16 a 20.000 Hz):

32 octavas = 136,10 Hz  (cercano al Do sostenido, de la tonalidad afinada a LA = 440 Hz).


Mercurio:

Mercurio tarda 87,969 días en girar alrededor del Sol, lo que equivale a 
7600522 segundos.

La frecuencia orbital de Mercurio es:
1/7600522 segundos =  0,000 000 03116 Hz

Aplicamos la Octava cósmica:
(0,000 000 03116 Hz x 2) 2^29 = 141,27 Hz  

Es decir, la frecuencia 141,27 Hz está 30 octavas por encima de la frecuencia orbital del planeta Mercurio.


Frecuencias de los diapasones planetarios de Hans Cousto:


La frecuencia media del cuerpo humano sano durante el día es de 62 a 68 MHz (megahercios). Sabemos que cada órgano de nuestro cuerpo también tiene una frecuencia de vibración propia, que varía según esté sano o en desequilibrio. Uno de los principios básicos de la terapia de sonido es el de la resonancia simpática. ¿Cómo resonarán nuestros órganos con las frecuencias vibratorias de los planetas de Cousto? ¿Podríamos aplicar a las frecuencias de nuestros órganos la ley natural de la Octava Cósmica y hacerlas audibles por el oído humano? Esto es quizás materia de otro post.

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